Jack Gable

Esos tóxicos monstruos

Cara o cruz, es cómo definiría al ser humano, justo cuando piensas que el mundo está evolucionando y ves que empieza a dar pasitos por sí mismo en lugar de buscar en google a donde tiene que ir, vuelve a colocarse la venda en los ojos para centrarse en lo que ya conoce, es lo fácil, es lo cómodo.

El día de ella

El día empezó con rayos de sol en sus labios, eso la molestó, dejo caer su brazo a la derecha esperando encontrar algo, pero decidió negociar con la cama cinco minutos que se convirtieron en veinte, más los intereses, y por supuesto inicio la coreografía matutina de su alocada rutina. ¡Maldita sea! ¡Llego tarde! Una tostada integral de mermelada era lo más rápido, si no se le hubiesen quemado mientras se vestía para llegar al trabajo, puso otra mientras exprimía… Leer más »El día de ella

Inexplicablemente, Carla – Parte II

Hacia demasiadas caricias que jugábamos con nuestra libido y esta estaba por derramarse de nuestro control en cualquier momento, en una excelente maniobra por su parte, en el tiempo que Alicia y Raúl acercaban unos vasos de cóctel (y las demás no sé qué hacían pero poco nos importaba), aprovechó que mi mano con el índice por lanza, cabalgaba decidido hacia su sonrojada mejilla izquierda cargado de chocolate, ella giró la cabeza levemente mientras sus labios se separaban para que… Leer más »Inexplicablemente, Carla – Parte II

Inexplicablemente, Carla – Parte I

Tiempo atrás me resultaba imposible creer como podías llegar a sentir tal atracción por una persona así, porque si, sin ninguna explicación, sin lógica ni sentido ninguno, pensaba que eso solo podía pasarte en las relaciones serias, tal era mi creencia ciega en ese ideal, que tenía explicaciones para casi cualquier argumento que intentara desmontarme mi visión sobre ello, pero ninguna explicación o argumento me sirvió con Carla. Conocí a Raúl y Alicia esa misma tarde a las puertas de… Leer más »Inexplicablemente, Carla – Parte I

Para vosotr@s, de mi parte.

Dicen que la única manera de tener un amigo es serlo, pero como todo tiene un precio, mi precio es simple, soy el primero en ayudarte a levantarte, a darte ánimos o a conquistar el mundo, siempre, pero solo si eres lo que considero una buena persona, pero si además consigues ganarte mi respeto, te protegeré bajo la llave de mi propia vida. Una puñalada de la vida me quito sin aviso una persona importante en mi mundo, por si… Leer más »Para vosotr@s, de mi parte.

Sexo

Hizo saltar los botones de mi camisa, que salieron disparados en todas direcciones, nuestra sonrisa delatora y esa mirada de sexo dibujadas en el rostro, hacían evidentes las ganas de devorarnos ahí mismo, y eso hicimos. Pero ahora era mi turno de pelearme con su ropa, así que mis manos obligaron a esos húmedos labios a encontrar el camino hacia un vibrante beso, donde mi lengua luchó contra la suya en una batalla por callar los jadeos del otro. Mis… Leer más »Sexo

Evadirse

Llevo meses con la cabeza a infinitas al cuadrado revoluciones por minuto, y aunque ya acabé los estudios (al menos durante un tiempo), no puedo evitar llevar el piloto automático, absorbiendo y analizando cada pedazo de información que me llega, sinceramente me gusta mantener la cabeza enfocada en algo, pero creo que me he olvidado de desconectar, pero de desconectar de verdad. Es agobiante, así que decidí aparcarme en algún bar tranquilo, suponiendo que buscaba eso, tranquilidad, relajación o un… Leer más »Evadirse

La máscara de Judith. Parte 2

La siguiente visita que hice al club de Open Mic, fue durante la presentación de un grupo novato que daba sus primeros pasos por el desconocido para mi mundillo de la música, esta vez me acompaño Lidia, una amiga del trabajo apasionada de estos espectáculos, que decidí invitar a venir. La sala estaba un poco más decorada de lo normal, había mucha gente para un localito tan estrecho, unos cuantos estaban entusiasmados por el debut de sus amigos ante los… Leer más »La máscara de Judith. Parte 2

La historia de Lara

Durante una semana de esas que tienes tanto trabajo que apenas puedes dedicarle un saludo a tu reflejo en el espejo por las mañanas, el sábado por la mañana haces treinta y ocho planes para la noche y después de cenar empieza el pulso entre el sueño y tus ganas de volver a ver mundo exterior fuera de la prisión mundanamente conocida como “el despacho”. Como era de esperar vence el sueño, cayendo en un placentero letargo que te lleva… Leer más »La historia de Lara