Jack Gable

La soltería del cunnilingus

Era un miércoles por la mañana, me acariciaba un fresquito agradable que entraba por la ventana, yo empecé a darme la vuelta para que llegase a cuantas más partes de mi cuerpo mejor, pero me tuve que detener en seco para ver el amanecer de María. Sin duda, es mucho más bonita completamente desnuda, una sábana blanca acariciaba su piel, por suerte para mí, tanto a la sabana como a mí parece que nos tejieron los diablillos más picaros, ya… Leer más »La soltería del cunnilingus

La máscara de Judith. Parte 1

En épocas de trabajo en las que solo te inmiscuyes en tu rutina diaria y el único atisbo de tranquilidad que tienes es escribir un poco en algún bareto del Born o en alguna terraza cerca de la playa, tomo la sabia decisión de tirar el móvil y el portátil a la cama, coger mi chupa negra y largarme a tomar por culo, pero algunas veces voy a un encantador bar donde hacen sesiones de Open Mic, me pido una… Leer más »La máscara de Judith. Parte 1

Los polos opuestos

Fue un buen polvo, mejor incluso de lo que ambos esperábamos, al principio de la noche no creo que ni ella ni yo apostásemos por el llevarnos la lotería a casa, ya que la cesta aparentemente, no tenía nada que nos apeteciera llevarnos a los labios; Emma es de esas personas con las que no acabas de encajar en nada, por los clavos del tal cristo, ¡si no pensamos ni similar! A ella le gusta le frío y a mí… Leer más »Los polos opuestos

cigarro

El cigarro

No sabíamos como pero su fino tanga había decidido escalar su armario para coronar la punta de su puerta medio abierta, parece que fui el único que se dio cuenta de la proeza de su ropa interior, ya que su risa lleno la habitación, Eva tiene esa manera de reírse que contagia y al cabo de unos segundos ya no podíamos parar (de reír). ¡Esto se merece un cigarro! –Exclamo mientras se mordía el labio para acercarse a robarme consentidamente… Leer más »El cigarro

Siete minutos más

¿Es seguro? –dijo ella dubitativa entre el entregarse a sus emociones y descubrir quién es de verdad su vecino de unas calles mas abajo o no ponerle nombre a ese deseo que le ardia dentro y la impulsaba a querer cometer conmigo todas las locuras imaginables posibles. Era normal, estaba en una playa, a la vista de todos, con alguien que quería acariciarle su secreto más íntimo con una crema rara, es de locos, pero a veces la curiosidad no… Leer más »Siete minutos más

Un dulce error. Parte 2

Puedes tener tantas cosas claras sobre algo que tienes, sobre algo que crees que es tuyo para siempre, las palabras alimentaran siempre eso que quieres mantener pegado a ti y las escribes fuertemente en la piedra para que no se borren, pero al final los hechos acaban golpeando la roca donde estaban escritas y de todas esas florituras que adornan los versos se borran y solo queda la verdad que te empeñabas en disfrazar. Después de eso, estás tú, con… Leer más »Un dulce error. Parte 2

Un dulce error. Parte 1

Todos cometemos errores, si no que clase de personas seriamos, daríamos puro asco siendo tan perfectos, creo que la belleza de las cosas está en saber sacar partido de las pequeñas imperfecciones que llenan nuestro camino llamado vida y si tienes suerte te puedes llevar una lección que te hará más fuerte, más experimentado o al menos una buena ostia en la cara para que espabiles. A mí me lleva la pasión, en todo, es uno de mis mayores problemas,… Leer más »Un dulce error. Parte 1

ojos, verdes,

El tren, los ojos verdes y la cartera

Hacía años que no cogía un tren, ya ni me acordaba como eran, mirar por la ventana tiene algo relajante la verdad, ver como incrementa la velocidad manteniendo la mirada fija en la vía es casi hipnóticamente placentero su efecto en mí, para evitar caer dormido, miro quien hay en mí mismo vagón y, por costumbre, intento descubrir por su cara quiénes son o que pueden contarme de ellos mismos, un juego tonto de esos que me encantan, hasta que… Leer más »El tren, los ojos verdes y la cartera

La sonrisa de Susana, Parte 2

Unos labios carnosos y bien dibujados por la pluma de algún ángel talentoso, que mientras iban avanzando de la mano del cuerpo que lo acompañaba se convertían en el origen del big bang de mis emociones. ¡Hola, Soy Susana! –dijeron esos labios. Cállate y bésame sugirió decir mi inconsciente, por suerte aprendí a lidiar con él hace tiempo, aunque esta vez estábamos realmente de acuerdo. Tuve que responderle con algo, así que hice gala de lo peor que podía hacer,… Leer más »La sonrisa de Susana, Parte 2